COYHAIQUE. – Con un balance profundamente positivo en la salud emocional de sus participantes, el Taller Adulto Mayor Corvi concluyó la ejecución de su proyecto “Bienestar y Recreación para Personas Mayores”. Esta iniciativa, financiada por el 8% del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) 2025 del Gobierno Regional de Aysén, permitió que un grupo de socios disfrutara de un recorrido por los paisajes de la zona norte de la región.
La travesía de cuatro días fue diseñada específicamente para 20 personas mayores de la organización, muchas de las cuales presentan riesgos de aislamiento social o carecen de redes de apoyo constantes. El viaje se transformó en una oportunidad única para el esparcimiento y la convivencia en un entorno seguro y estimulante.
Un recorrido por la naturaleza y la identidad
El itinerario contempló paradas en hitos emblemáticos como el Parque Nacional Queulat, donde los asistentes visitaron el sendero del Ventisquero Colgante, y la localidad de Puyuhuapi, donde recorrieron su patrimonio. El viaje también incluyó una estancia en La Junta y una visita a la playa de Raúl Marín Balmaceda, permitiendo el contacto directo con la biodiversidad regional y el avistamiento de fauna marina.
Impacto en el bienestar de los socios
El impacto de esta experiencia fue destacado por el vicepresidente de la entidad, Juan Vera, quien enfatizó la relevancia de estos espacios para la calidad de vida de los adultos mayores. Según la descripción del proyecto, estas actividades buscan revalorizar la riqueza del territorio y reconocer el derecho de las personas mayores a vivir procesos de recreación y aventura que refuercen su autoestima.
A través de la convivencia grupal, se fomentó la comunicación y el apoyo mutuo, elementos clave para prevenir el aislamiento y fortalecer las redes afectivas entre los integrantes del taller. Con el cierre simbólico del viaje y el retorno seguro a sus hogares, el proyecto cumplió con su fin de promover un envejecimiento activo y una mayor cohesión grupal.



