A través de la iniciativa “Tierra Fértil II”, los integrantes de la comunidad fortalecerán sus conocimientos en agroecología y técnicas de compostaje, vinculando la innovación técnica con la cosmovisión ancestral.
ÑIREHUAO.– Con el objetivo de consolidar las capacidades en el manejo sustentable de la tierra, la Comunidad Mapuche Saihueque ha puesto en marcha la iniciativa “Tierra Fértil II: Compost y Agronomía”. Este proyecto busca dar continuidad a un proceso de formación que permite a sus miembros mejorar la calidad de sus cultivos mediante el uso de abonos orgánicos producidos de manera autónoma; cuenta con el financiamiento del 8% del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) 2025
La propuesta,fue seleccionada bajo el Concurso de Vinculación con la Comunidad , impulsado por el Gobierno Regional de Aysén , en su línea de financiamiento de Medio Ambiente; contempla un robusto plan de acompañamiento práctico que incluye el monitoreo de composteras, análisis de suelos y la planificación de cultivos bajo un enfoque de agricultura regenerativa. De esta manera, se busca no solo optimizar la producción agropecuaria de las familias participantes, sino también promover la soberanía alimentaria en el territorio.
Saberes ancestrales y técnicos
Uno de los pilares fundamentales de “Tierra Fértil II” es la integración de la identidad cultural en el proceso técnico. El programa incluye sesiones educativas dictadas por educadores tradicionales, centradas en la relación entre los cuidados ambientales y la cosmovisión Mapuche.
“El propósito es guiar de manera clara y estructurada cada actividad, fortaleciendo el vínculo entre los saberes de nuestros antepasados y las técnicas actuales de conservación de suelos y rotación de cultivos”, señalaron desde la directiva de la comunidad.
Un equipo multidisciplinario
Para garantizar el éxito de la ejecución, el proyecto cuenta con un equipo profesional que incluye especialistas en agronomía, educación medioambiental y coordinación técnica, quienes realizarán el seguimiento en terreno de cada una de las etapas.
Además de las actividades prácticas, se desarrollarán talleres de asociatividad y rutinas agroecológicas, fomentando el trabajo colaborativo y el espíritu de solidaridad entre los socios y socias de la organización.



